INTRODUCCIÓN

La Acción sin Violencia o la No Violencia es el concepto filosófico definido por el término NOVIOLENCIA, justificado por la conversión del ciudadano(a), de Expectante Pasivo de lo negativo que ocurre en su país a Opositor Activo por un cambio. El elemento esencial de la NOVIOLENCIA de referencia, está relacionado con la convicción generada por un comportamiento emocional negativo de decepción e impotencia socio-política-económica. Debe entenderse como el estado de consciencia de un ciudadano(a) que se ha percatado de haber perdido la fe en el futuro de su país y su gobierno. Además se siente aterrorizado e indignado y no quiere abandonar su patria para sufrir desengaños, necesidades y añoranzas en la tierra de otros. Tampoco desea que castas impunes, organizadas por gobernantes bribones, en un Estado Comunal de Sospecha Ciudadana y Policía Política, le dominen su vida y la de los suyos por medio de limitaciones a su Dignidad y sus Derechos Humanos Básicos; por lo tanto a su Felicidad. Por lo que ha tomado la sublime decisión de rebelarse y oponerse, disciplinadamente y sin violencia, a quienes tratan de someterlo y convertirlo en un opositor leal, dócil, doctrinable y mediocre. - S.L. Sicre

La noviolencia pertenece a la ética de la resistencia activa. Forma redes eficientes de protesta social por las vías oral, telefónica e/o internet que atraen por el testimonio de las personas y sus circunstancias. Jesús Nazareno, Ghandi, Luther King, Mandela y otros hicieron de ellas el modo para lograr cambios y caminos de liberación que, para muchos, parecían imposibles. Estos hombres provocaron salidas políticas frente a ideologías totalitarias frenando la posibilidad de una mayor violencia.

Resistencia profética y no-violencia:

A lo largo de los siglos muchos cristianos han llegado a justificar, e incluso, bendecir acciones violentas. Parte de la contradicción radica en una falsa imagen de Dios como un ser castigador y en una fe que olvidó su referencia a la praxis profética de Jesús.

Jesús nos muestra una propuesta insólita de no-violencia, cuyo potencial para producir cambios es inimaginable si ejercemos acciones concretas de resistencia profética, como las que él mismo hizo al optar por las víctimas, denunciar el empobrecimiento y acercarse a los enfermos. La existencia de víctimas desenmascara la parcialidad de un sistema judicial (Lc 18,2), la pobreza muestra el fracaso de las políticas socioeconómicas (Mt 20,6-7) y el abandono a los enfermos revela nuestra indolencia. Hacerse cargo de estas tres realidades representó para Jesús un proceso de «conversión» que lo llevó a vivir buscando la justicia (Mt 5,10-11; 6,33), practicando la solidaridad (Lc 2,21; Mt 25,35) y sanando (Mt 25,36).

La no-violencia no es, pues, inacción o resignación. «Poner la otra mejilla» (Mt 5,39) no significa renunciar a los derechos y entregarse al violento. Es un llamado a no ser como el victimario. Jesús se lo advierte a Pedro: «los que a hierro matan, a hierro mueren» (Mt 26,52). La violencia comienza con palabras y puede crecer hasta convertirnos en víctimas de nosotros mismos (Gn 9,6).

No nos damos cuenta de lo inmersos que estamos en la violencia con nuestras palabras y acciones, viviendo a la defensiva y bajo la sombra de una profunda indolencia. Ello significa que nos hemos acostumbrado a convivir con el mal (Sal 36,4) y hemos pasado a ser cómplices de lo que ocurre (Os 4,2).

La praxis de Jesús es muy clara. Su rechazo al «homicida» es absoluto (Jn 8,4-7; Ex 20,13), porque cuando se mata a alguien, se mata a un «hermano» (Gn 4,9-10). Aún más, no solo matamos físicamente, sino también con acciones y palabras, con cólera y odio (Mt 5,21s; 1Jn 3,15).

Sí es posible estar a la altura de los retos de una época y sanar a una sociedad para que no haya más víctimas, pobres ni enfermos. Pero no es Dios quien tiene que cambiar de actitud y hacer algo por el mal que nos afecta, sino nosotros mismos los que tenemos que cambiar y no ser indolentes ante el mal. No podemos seguir en el papel pasivo de observadores, pues todos estamos siendo afectados. Solo cuando venzamos la indolencia y la resignación, podremos decir que «ya no habrá muerte ni llanto, ni gritos ni fatigas» (Ap 21,4).
- Por: Rafael Luciani Doctor en Teología @rafluciani

La paradoja de la Represión:


Vivimos en una época en la cual los seres humanos han desarrollado la capacidad de destruir la tierra, pero también en una época en la cual ha sucedido una elaboración sin precedentes de la acción, teoría y filosofía de la NOVIOLENCIA o NOVIOLENTA. (Kurtz 1995: Sharp 1973). En el ejemplo más dramático de este desarrollo, fueron los movimientos sociales noviolentos los que contribuyeron a la transformación de la URSS entre 1988 y 1991. Esas insurgencias noviolentas probablemente no fueron lo único suficiente para el colapso del imperio soviético, pero si fueron sin lugar a dudas muy necesarias para ello. Es más, es difícil imaginar que una insurgencia armada contra el bloque soviético hubiera tenido éxito al final de los años 1980. Seguramente cualquier intento de confrontar algunos de los países de la Europa Central y del Este, ni hablar de la Unión Soviética, por parte de un grupo armado, hubiera sido aplastado inmediatamente por una fuerza abrumadora. Sin embargo, la insurrección noviolenta no fue fácilmente contrarrestada por el estado; de hecho, los esfuerzos por suprimir las demostraciones noviolentas por medio de la fuerza produjeron un efecto contrario en los funcionarios e incrementaron el apoyo para los disidentes, una dinámica que llamamos "La Paradoja de la Represión". De Lee Smithey and Lester R. Kurtz.


1) TOTALITARISMO: Se refiere a las ideologías, movimientos y regímenes políticos en los que la libertad está seriamente restringida y el Estado ejerce todo el poder sin divisiones ni restricciones. El terrorismo de Estado es la característica fundamental del Totalitarismo.

2) REPRESIÓN POLÍTICA es la acción de contener, detener, castigar y perseguir actuaciones políticas o sociales desde el poder político hacia un individuo o grupo, práctica sistemática del Totalitarismo.

Los cuatro poderes o estrategias principales de dominación política implementados por los gobiernos totalitarios ilegítimos, hegemónicos (autocracias, teocracias, dictaduras de izquierda, dictaduras de derecha, etc) son los siguientes:


a) Miedocracia o poder del miedo que practica el temor ciudadano a la represión, persecución y al terrorismo del estado.

b) Militarismo o poder de las armas que practica amenazas de guerra de enemigos, golpes de estado y genocidios fabricados que acechan al país como medios de carrera armamentista, de distracción e intimidación ciudadana y de reclutamiento obligatorio o voluntario para los jóvenes.

c) Embustecracia o poder de la mentira repetida deliberada y la manipulación que practica el engaño sistemático y premeditado para ocultar la verdad además de la descalificación, el desprestigio y la exposición al escarnio público de los opositores.

d) Cleptocracia o poder de la impunidad, la corrupción y el "sicariato" con el fin de satisfacer la práctica del robo al erario público.

Estos poderes o estrategias de dominación política que son utilizados como elementos de opresión, hostigamiento, coacción, disuasión y control social, generan parálisis (sometimiento, sumisión, neutralidad, decepción, resignación), huida (exilio, emigración, ausencia) o enfrentamiento (oposición, indignación, confrontación violenta) en la ciudadanía con el fin de imponer la continuidad en el poder de las oligarquías gobernantes, ya sean políticas, religiosas o militaristas.

Humanosqueliberan.org ofrece a los ciudadanos pensantes y amantes de la libertad los principios y experiencias que rigen los Movimientos Sociales Noviolentos Exitosos a través de las Redes Sociales para que sean una respuesta programada a los poderes y estrategias de dominación política ciudadana utilizados por los regímenes totalitarios, con el fin de que no sean los políticos los que enseñen la Democracia sino que sea la sociedad civil la que alimente ese proceso para que se grabe por siempre en la memoria histórica de sus pueblos. Mediante la confrontación Noviolenta Activa y Disciplinada para reclamar sus Derechos Humanos, con el resultado comprobado de encerrar al opresor en un “círculo vicioso de intolerancia radical ascendente” que lo conduce a la criminalización de la protesta Noviolenta, la pérdida de la moral, la condena de toda la ciudadanía y la condena de los países democráticos……….Con el desenlace inevitable de la claudicación de los opresores, la libertad de los oprimidos y el desmantelamiento del totalitarismo.

• "Cuando la tiranía se hace ley, la rebelión es un derecho."
Simón Bolivar

• "Los derechos se toman no se piden, se arrancan no se mendigan."
José Martí


• "El precio de la libertad es su eterna vigilancia."
Tomás Jefferson


• "Hay que tomar partido. La neutralidad ayuda al opresor, nunca a la víctima. La acción noviolenta es el único remedio contra la indiferencia."
Elie Wiesel, Premio Nobel de la Paz

• "Dícese que, el Divino Nazareno, Jesucristo fue el primer profeta de la noviolencia."
El Evangelio

• "La violencia no es fuerza sino debilidad, nunca podrá crear cosa alguna, solamente la destruirá."
Benetto Crace

Gracias por visitar y divulgar humanosqueliberan.org, una ventana virtual noviolenta para la Historia.

Ing. Severiano López Sicre, Director y Redactor

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